Hierbas IMÁGENES DE CALENDARIO - SETIEMBRE

Hierbas

La belle jardinière - Eugène Grasset

Plantas Hierbas arómaticas: cultivo albhaca

Plantas

  • Nombre científico o latino: Ocimum basilicum
  • Nombre común o vulgar: Albahaca, Alhábega, Alfábega, Basílico, Hierba real, Hierba de los reyes, Alfavaca, Albahaca de limón, Albahaca francesa, Albahaca mondonguera, Albahaca moruna, Albahaquita
  • Origen: de distribución sudasiática y origen persa.
  • Familia: Labiatae (Labiadas).
  • Planta anual o vivaz cultivada como anual de 30 a 50 cm de altura.
  • Hojas anchas, jugosas y aromáticas.
  • Hojas oval-lanceoladas, de 3 a 5 cm de longitud. Sus hojas están finamente dentadas, aunque hay variedades de jardín sin dentar, de color verde, lanceoladas y muy aromáticas. Despide un agradable olor a limón y, salvo en la punta de las ramas, carece de pelos. Las flores se agrupan en espigas, blancas o rosadas. Florece en verano. Hay numerosas variedades. Existe una variedad con hojas de color morado que es muy decorativa.
  • CULTIVO - Luz: a pleno sol o a media sombra. - Temperaturas: es una planta muy sensible a las heladas, no las resiste. - La albahaca es muy sencilla de cultivar, incluso en suelos pobres. - La albahaca crece bien en tierra fresca, ligera y bien drenada. - Abonar el suelo antes de la siembra. - La siembra se lleva a cabo a finales de invierno, en semilleros. - Hay que sembrar las semillas a poca profundidad, al calor suave de los últimos días de primavera y trasplantarlas hacia mediados del verano, con cuidado de no dañar las raíces. - La germinación se produce a los 10 ó 15 días. - Luego, los plantones se colocan en hileras a 30 cm de distancia unas de otras. Es conveniente plantarlos algo profundos. - Riego abundante. - Se escarda para eliminar las malas hierbas con frecuencia. - Se desmochan las puntas de las ramas cuando empiecen a formarse los capullos florales para favorecer el crecimiento arbustivo, es decir, un crecimiento tupido. - Se seca después de su floración, por lo que conviene cortar las flores apenas aparecen, de esta manera se las puede utilizar hasta dos años. - Cuidado con las plagas de caracoles, pues se comen las plantas tiernas.
  • RECOLECCIÓN - Se debe recoger tierna y comerla cruda o apenas cocinada, porque pierde mucho aroma. - Se puede secar en ramilletes a la sombra, colgados con las hojas hacia abajo. Luego moler, o pasar por la trituradora y guardar en frascos bien tapados para el invierno. - Para secar, se cosecha la albahaca poco antes de florecer, que es cuando tiene mayor concentración de aceites aromáticos.
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Planta IMÁGENES DE CALENDARIO - NOVIEMBRE

Planta

La belle jardinière- Eugène Grasset

Flores Jardines en el Mar

Flores Cuando se vive al lado del mar, o si se dispone de una casa con jardín en la costa para disfrutar durante las vacaciones, es necesario saber que la proximidad del océano afecta a las plantas. Contrarrestar sus efectos es fácil, basta con seleccionar los árboles, arbustos y flores más resistentes y dispensarles los cuidados apropiados. El principal problema del jardín junto al mar es que el salitre proveniente de él se deposita tanto en las plantas como en el suelo. El agua, que se pulveriza cuando rompen las olas en la playa, viaja con el viento y se posa en el primer obstáculo que se encuentra. Y si la fuerza del viento es muy fuerte y la arena de la playa es muy fina, junto a las gotitas de agua marina, viajan, además, granos de arena. En estas circunstancias, las plantas más frágiles sufren las peores consecuencias, ya que los granos de arena producen desperfectos en las mismas, el salitre les tapa los poros y la tierra se ensucia con la sal marina. El efecto producido en la planta es el mismo que se produciría si le faltara agua, aunque tenga bastante a su disposición. La sal sobrante, por ejemplo, se acumula en la punta de las hojas, quemándolas. Para combatir esta situación sólo hay que tomar una serie de medidas con respecto a la tierra o el agua. El terreno idóneo El terreno arenoso es la mejor elección, ya que el salitre no se acumula en la tierra. Si se opta por una superficie arcillosa, ha de tenerse en cuenta que, junto con la sal, en ella se formará una costra en el suelo que afectará, de forma muy negativa, a la vida de las plantas. Para el cultivo en tiestos o macetas, aunque se puede usar tierra de tipo arenosa, es más aconsejable utilizar un preparado para plantas que se comercializa en cualquier tienda especializada, que que es ligero y asegura una buena penetración del agua. En este aspecto, cabe destacar que la arena de la playa no debe utilizarse en ningún caso, ya que, además de estar prohibido por la ley, las sales que contienen son muy perjudiciales para los cultivos del jardín. Regar de forma adecuada Lo más indicado para regar es intentar recoger agua de lluvia. A pequeña escala, se puede utilizar cubos y palanganas. Por otro lado, hay personas que aprovechan el agua de lluvia que cae sobre sus tejados y discurre por los canalones, conduciéndola a un depósito. De cualquier forma, las plantas delicadas, tanto del jardín como interiores, han de regarse con agua embotellada o de lluvia. A la hora de hacerlo, hay que pulverizar el agua y mojar bien todas las partes verdes para limpiarlas del salitre acumulado. Para regar el jardín, lo más cómodo es hacerlo con aspersores. Con el riego por goteo, después de los años, aparecerán problemas de acumulación de sal en los orificios de salida y se tendrán que limpiar o sustituir. Los cuidados del césped Aunque muchos céspedes son sensibles a la sal y viven mal en primera línea de mar, algunas especies resisten mejor las condiciones adversas. Las más extendidas son las gramas, un césped rústico que consume menos agua y se siega poco, aunque amarillea con las temperaturas bajas del invierno. Se siembra a partir de primavera o se planta por esquejes. La variedad americana soporta más la sal y apenas amarillea, aunque haga frío. Sin embargo, al ser de hoja más gruesa, no resulta tan cómodo andar descalzo sobre él. Otra variedad, pero menos extendida, es la Zoysia japónica, un césped muy ornamental, que también consume poco agua y se riega poco. Sin embargo, una de las más utilizadas en zonas costeras, como la del sur de Barcelona, es la llamada grameta de Sitges o grameta de Vilanova, una variedad que proporciona abundante césped, del tipo normal y bastante resistente al agua. Combatir el salitre Una forma de evitarlo en una zona reducida es la construcción de una barrera física en la que choque el viento marino, preferiblemente permeable a totalmente opaca. La valla con brezo seco, por ejemplo, amortigua la fuerza del viento con más efectividad que una pared, ya que esta hace que el viento cree un remolino detrás. Cualquier seto vegetal creado con una planta resistente a la sal es igualmente efectivo. La planta deberá de ser de hoja persistente y que alcance cierta altura. La zona de detrás de la pantalla, que queda protegida del efecto del viento marino es, aproximadamente de una vez y media la altura que tenga la barrera. Las plantas más resistentes Como norma general, es importante no comprar plantas delicadas. Para orientarse, lo mejor es fijarse en las de los vecinos y en las que crecen en los jardines de los alrededores, eligiendo la que mejor se adapte al gusto de cada uno. Lo más seguro es que se trate de palmeras, tamarindos, bellasombras… aunque saber su nombre es bastante difícil, por lo que conviene coger un tallo o grabar su imagen en la memoria para, posteriormente, consultarlo con algún especialista. En cualquier caso, entre los árboles y arbustos más adecuados para estar cerca del mar se encuentran el ciprés, la morera, la palmera, el pino o el palmito. Otras plantas muy resistentes son el aloe, la artensia, todos los cactus, el geranio, el pitus o la yuca, entre otros.

Patios Manzano

Patios

Este manzano lo adquirí en vivero Wu. Seleccione una linea de árbol y con el resto acode un pequeño mame. Esta en una etapa de cultivo tengo que empezar a generar ramificación fina.
Despues de este invierno fuerte florecio muy bien como se puede ver en las primeras fotos.













Plantas Bonsái: Acodos

Plantas


  • ¿Qué es un acodo? Se trata de un método de reproducción, al igual que el esquejado, que nos puede resultar de una gran utilidad en determinados casos. Por ejemplo con ejemplares en los que interese obtener un clon que reproduzca exactamente alguna característica deseable de la planta madre, o con ejemplares que no produzcan semillas viables. Para estos casos tenemos un método de reproducción – el acodo - que puede ser mucho más rápido que el esqueje o la semilla ya que generalmente se parte de materiales más desarrollados.
    El acodo también puede ser una útil herramienta que nos permita aprovechar materiales poco prometedores. Si en algún punto del tronco nos encontramos con una herida o defecto importante, puede que no nos quede más remedio que tratar de obtener nuevas raíces por encima del defecto y cortar justo por debajo de éstas. El problema desaparece. Incluso si no hubiera defectos importantes un acodo nos va a permitir, si tenemos algo de habilidad, obtener un nebari de calidad, posiblemente mejor que el original.

  • ¿Cuándo realizar un acodo?
    Las hojas se encargan de formar las hormonas, auxinas, que van descendiendo por la planta siguiendo los caminos de savia. Conforme se van acumulando estas hormonas en alguna zona de la planta, la tendencia a emitir raíces se acentúa en ese punto. Es precisamente este efecto, que normalmente tiene lugar en la base del tronco, el que aprovecharemos en nuestro beneficio para obtener raíces allá donde las necesitemos. La idea básica del acodo consiste en interrumpir la circulación descendente de savia en un punto determinado para que las auxinas empiecen a acumularse en dicha zona hasta el punto en que acaben desarrollándose raíces.

    Para que esto funcione la planta debe tener hojas, y estas deben estar plenamente operativas, es decir, deben haber madurado. Es importante tener muy en cuenta que el punto en el que pretendamos realizar el acodo debe tener hojas por encima. Si no hay hojas, no se producirán auxinas y por tanto no enraizará.
    Esto implica que el acodo debe realizarse a principios de verano. En la península, mayo o junio pueden ser unos meses muy adecuados. Tampoco conviene esperar hasta muy avanzado el verano pues entonces se nos podría echar encima el otoño antes de que la planta hubiera podido reaccionar.

    El acodo se puede separar una vez tenga la suficiente cantidad de raíces. Dependiendo de cada caso esto puede llegar a suceder en uno o dos meses con especies de fácil enraizado, o puede demorarse uno o dos años en otras más lentas como por ejemplo con pinos. En cualquier caso como norma general no suele ser mala política esperar hasta la primavera siguiente para separar el acodo.

  • ¿Cómo realizar un acodo?
    No existe método único, pero todos ellos se basan en el mismo principio: interrumpir el camino de savia descendente para así lograr que se acumulen las hormonas, sin alterar para nada el ascenso de la savia. Es importante prestar especial cuidado a este punto o el acodo no prosperará. Si los caminos de savia descendente no se interrumpen completamente se acabará formando un feo abultamiento, un callo de cicatrización, pero no aparecerán raíces pues las auxinas podrán continuar su camino descendente. Si se cortaran inadvertidamente los caminos de savia ascendente habríamos obtenido un esqueje accidental, y si no nos diéramos cuenta enseguida perderíamos la planta.

    En el punto donde esperemos obtener raíces es necesario conseguir mantener un alto grado de humedad y así que deberemos emplear algún sistema para lograrlo. De igual modo hemos de tener en cuenta que a las raíces no les gusta la luz; van a crecer más en zonas oscuras. Por tanto se debe cubrir el punto del acodo, no solo para conseguir mantener la humedad, sino también para impedir el paso de la luz.

    El calor es otro factor a tener en cuenta ya que favorece el desarrollo de raíces. Si la planta en cuestión solo va a recibir luz por un lado, conviene ir rotándola periódicamente para conseguir una distribución uniforme de raíces en el acodo.

  • ¿Cómo realizar un acodo?
    No existe método único, pero todos ellos se basan en el mismo principio: interrumpir el camino de savia descendente para así lograr que se acumulen las hormonas, sin alterar para nada el ascenso de la savia. Es importante prestar especial cuidado a este punto o el acodo no prosperará. Si los caminos de savia descendente no se interrumpen completamente se acabará formando un feo abultamiento, un callo de cicatrización, pero no aparecerán raíces pues las auxinas podrán continuar su camino descendente. Si se cortaran inadvertidamente los caminos de savia ascendente habríamos obtenido un esqueje accidental, y si no nos diéramos cuenta enseguida perderíamos la planta.

    En el punto donde esperemos obtener raíces es necesario conseguir mantener un alto grado de humedad y así que deberemos emplear algún sistema para lograrlo. De igual modo hemos de tener en cuenta que a las raíces no les gusta la luz; van a crecer más en zonas oscuras. Por tanto se debe cubrir el punto del acodo, no solo para conseguir mantener la humedad, sino también para impedir el paso de la luz.

  • Método del anillo de corteza: En este caso el método empleado para lograr la interrupción de la savia descendente consiste en pelar un anillo de corteza en el tronco o rama a acodar.
    El anillo de corteza retirado debería tener una anchura aproximada de vez y media el grosor del tronco. De este modo nos aseguramos de que el árbol no forme un callo de cicatrización que puentee el anillo y por tanto tire por tierra nuestros planes. Al cortar el anillo de corteza se debería profundizar entre 2 y 4 milímetros, lo suficiente como para eliminar el cambium, la capa compuesta por los vasos de savia descendente, junto con la corteza, pero no tanto como para dañar la albura, el conjunto de vasos de savia ascendente.

    Los cortes deben ser lo más limpios posible y deberemos asegurarnos de que el corte superior quede perfectamente horizontal, o por lo menos, lo más horizontal posible. El motivo es que las auxinas van a acumularse en la zona más baja que les sea posible, así que si el corte es en diagonal acabaremos con una mala distribución de raíces.
    Una vez hemos separado el anillo, deberemos asegurarnos que todo el cambium ha salido junto con la corteza. Puede que incluso debamos raspar el acodo para eliminar los últimos restos.
    El calor es otro factor a tener en cuenta ya que favorece el desarrollo de raíces. Si la planta en cuestión solo va a recibir luz por un lado, conviene ir rotándola periódicamente para conseguir una distribución uniforme de raíces en el acodo.
    Seguidamente se debería impregnar el corte superior del acodo con hormona enraizante para favorecer en lo posible la emisión de raíces. No es algo imprescindible, pero si aconsejable.
    Apretar fuertemente un alambre de cierto grosor justo bajo ese corte favorecerá un engrosamiento en esa zona que nos servirá como incipiente nebari. Tampoco resulta imprescindible, pero en ocasiones puede ser una ayuda que además cortará definitivamente el flujo de savia descendente.
    Bajo este anillo de alambre también podemos colocar un pequeño disco de plástico que ayudará a que las nuevas raíces vayan distribuyéndose de forma más o menos horizontal, y por tanto a que vayamos encaminando correctamente el futuro nebari. Tampoco es algo necesario.

  • Seguidamente deberemos cubrir el acodo; algo que podremos hacer de varias formas distintas. Podríamos cubrir el acodo con una bolsa de plástico negro (es opaco y ayudará a mantener una temperatura más elevada en el interior del acodo), una maceta de plástico recortada, o incluso una rejilla de plástico que podríamos usar a modo de maceta. Depende un poco del lugar en el que se encuentre el acodo.
    Para rellenar la bolsa, o la maceta de plástico/rejilla podríamos utilizar diferentes materiales.
    Uno de los más comunes es usar musgo esfagno. Se trata de un musgo de fibra larga que retiene muy bien la humedad y nos puede servir perfectamente para nuestros propósitos. El problema que tiene es que al separar el acodo deberemos eliminarlo para desenredar las raíces y evitar futuras podredumbres, y eliminarlo completamente sin dañar las nuevas y delicadas raíces puede ser laborioso.
    También resulta factible utilizar parte de la mezcla de plantado, sobre todo si cubrimos el acodo con una maceta o con la rejilla. Por ejemplo se puede rellenar con akadama únicamente, o incluso akadama más algún material drenante.

    Una vez hecho esto, sólo debemos regar y asegurarnos de mantener la humedad en el acodo durante el tiempo que sea necesario hasta que emita las suficientes raíces y podamos separarlo cortando por debajo del punto donde emitió las raíces.





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Especial ¿El tipo de agua daña la planta?

Especial Si, por supuesto. Obviamente, una agua con cloro puede dañarlas. Es por esto, que en los lugares donde el agua recibe altas concentraciones, conviene reposarla durante la noche para que se evaporen.

Por otro lado, cuando el agua es dura, es recomendable usar la de la lluvia o la destilada.

Planta Campanula herminii Hoff. & LinK

Planta

Después de unas breves vacaciones e inactividad en el Internet vuelvo a retomar el Blog y esto de la identificación de "hierbas". Una pequeña escapada por La Ragua en Sierra Nevada me ha permitido toparme con esta pequeña herbácea de flores pecioladas, sépalos lineares y pétalos acabados en un pequeño mucrón más claro que estos. Esta campanulácea es un endemismo ibérico que se distribuye por Portugal, centro, N. Pen y en Andalucía aparece en los pastizales húmedos de las cumbres de Sierra Nevada.

Jardines Las Orquídeas en Bolivia

Jardines Entre las plantas que más curiosidad provocan por su belleza, colorido y las extrañas formas de sus flores, está el fascinante grupo vegetal perteneciente a la familia de la orquídeas. Ninguna otra familia de plantas ha alcanzado tan alto grado de diversisdad y complejidad en la formación de cada una de sus especies, todo dentro de un conjunto armónico, estético y práctico que nos provoca una inmensa admiración por la fuerza creadora y evolutiva de la naturaleza: nos hace también sentir profundo respeto por aquel poder divino cuya inmaginación es infinita cuando se trata de combinar formas, tamaños, colores y fragancias.
Los botánicos especialistas en esta familia no se ponen de acuerdo en cuanto al número de especies que existen en el planeta, pero consideran que este puede estar entre 25 mil y 35 mil. Todos concuerdan sin embargo, en que es la familia que cuenta con el mayor número de especies en el reino vegetal. Al mismo tiempo, está considerada como la familia más evolucionada dentro del reino vegetal.
Las orquídeas estan distribuidas en todo el planeta, desde la Siberia hasta la Tierra del Fuego, con excepción de los polos y lugares con alturas superiores a los 4.500 metros sobre el nivel del mar. Muchas son epífitas (crecen sobre otras plantas) y se las ve creciendo en bosques tropicales húmedos o en bosques secos o semi-desérticos del planeta. Muchas viven adheridas a las rocas de las laderas de montañas y una buena parte son terrestres, habiéndose adaptado a vivir tanto en los desiertos como en las sabanas inundadizas, en campos rupestres o en los valles montañosos.
Se las puede encontrar entre las ruinas arqueológicas de Roma, Tiahuanaco o Samaipata; a la vera de modernas carreteras o en un rincón poco visitado de algún parque urbano; las hay acuáticas y hasta existe una especie que prefiere vivir bajo la tierra y sólo aparece en la superficie cuando llega el momento de floración. Es importante saber que la mayor diversidad y número de especies se encuentran en los subtrópicos montañosos y húmedos de América del Sur.

No obstante la gran variedad de formas, tamaños, colores y hábitats que presentan, las orquídeas se distingen fácilmente de cualquier otra planta. Una flor típica de orquídea presenta tres sépalos,un dorsal y dos laterales y tres pétalos, uno de los cuales se encuentran modificado.Las semillas de las orquídeas son pequeñisas y livianas, fácilmente transportables por la más leve brisa. Pueden ser tan pequeñas que en un gramo de ellas se han contado, al microscopio, más de tres millones de semillas. Con esta profusión de semillas se podría pensar que nuestro planeta debería estar sobrepoblado de orquídeas.
Pero esto no ocurre por dos obstáculos: el primero es la extremada especialización que han desarrollado estas plantas para ser fecundadas, muchas de ellas necesitan recurrir a ingeniosos artificios para lograr una ploinización cruzadas que generalmente ocurre con la yuda de un determinado insecto. El segundo obstáculo deriva del hecho de que las semillas no almacenan los elementos nutritivos necesarios para su crecimiento, por lo que necesitan caer sobre un hongo llamado Mycorriza, que les proprociona el alimento para su desarrollo inicial. Aquéllas que no encuentran el hongo específico al aterrizar luego de haber sido llevadas por el viento, perecen.
Un concepto generalizado que se tiene de las orquídeas es la imagen de un hermoso y caro arreglo de flores grandes, lilas o blancas. Pero por detras de esta estrecha idea encontramos miles de especies que no se asemejan a ese concepto, superándolas, sin embargo, en belleza, colorido y extrañas formas. Géneros como Lepanthes, Pleurothallis, Stelis y Platyteles, entre otros, tienen encantadoras flores en miniatura que miden entre uno y diez milímetros de largo. En contraste, especies como Phragmipedium caudatum, de los Yungas de La Paz y Cochabamba, presentan pétalos alargados en forma de cintas que alcanzan los 75 centímetros de longitud, lo que le da el derecho de ser considerada la orquídea con flores más grandes que se conoce. Algunas orquídeas apenas alcanzan a medir unos pocos milímetros de tamaño y viven mimetizadas entre las grietas de viejos troncos. Otras, en cambio, como la fraganciosa vainilla, tiene los tallos adaptados para trepar por los árboles alcanzando, muchas veces, más de 30 metros de longitud. Algunas especies tiene ingeniosas trampas para atrapar temporalmente a sus polinizadores, como las especies del género Telipogon cuyas flores imitan tan bien la apariencia de ciertas abejas hembras que los machos- no sabemos si por ser tan similares a las auténticas o por aceptar de buena gana el engaño - las 'copulan' como a una hembra veradadera. De cualquier forma, la orquídea ha conseguido lo que buscaba: que le activen sus mecanismos de fecundación.

Hierbas Jardín oriental

Hierbas Los japoneses consideran que el mundo es tal y como la imaginación lo crea. No se distingue de uno mismo, de los sueños y la locura. El universo está en constante cambio, en continuo proceso de creación y destrucción, de vida y muerte. Nada es estático, nada permanece y así como las nubes cambian de forma y las estrellas el firmamento, así se mueven las montañas y los valles, aunque demasiado despacio para que lo aprecie el ojo humano. Según una tradición milenaria, dos grandes fuerzas opuestas se revelan en este proceso constante, el yin y el yang , representantes de cada polo sexual. Cada elemento del paisaje pertenece a una y tiene, por tanto, un atributo sexual. El paisaje ideal es el producto del equilibrio de ambas Unas complejísimas premisas filosóficas son la base del increible y sutil arte de la jardinería en Japón. Esta tradición se plasma en el sakuteiki, uno de los primeros manuales sobre jardinería escrito por Tachibana Toshituna (1028-1094). Se basa en el Feng Shui, arte universal de equilibrar y armonizar el flujo de energías naturales en el entorno para crear efectos beneficiosos en la vida de quien lo practica. De esta forma, si se disponían los objetos de una manera que no fuera la correcta, era un símbolo de mal presagio. El sintoísmo, por su parte, difundía la creencia de que el mundo está repleto de espíritus, y que estos habitan en las rocas, el agua o las plantas de tal forma que, para no desatar su cólera, se había de extremar el cuidado y las atenciones a estos elementos. Elementos naturales Estos jardines, despojados de toda suntuosidad, seducen por la sabia combinación de piedras, arbustos y arena, reflejando la sensibilidad de los japoneses y su amor a la naturaleza. El surco de agua que simula el recorrido de un río es altamente apreciado porque trae al jardín el sentimiento del valle, mientras que las rocas enterradas hasta más de la mitad de su volumen permiten lograr una mayor naturalidad de las montañas. Así, los jardines japoneses cumplen con la finalidad de servir como lugar de meditación donde el ser humano puede interpretar lo que presencia a su modo, concentrando la energía hacia el interior de su espíritu. En el mundo occidental, se intenta copiar esta forma de crear y cuidar el jardín. Sin embargo, la mera preocupación por lo estético que parecen tener estas réplicas no se tiene en su origen: en Japón, se huye del adorno fácil, tiene su origen en las creencias religiosas y busca una armonía mágica con el entorno y los elementos naturales. Las rocas son elementos con gran fuerza simbólica, por lo que la elección de la piedra ha de realizarse con sumo cuidado. Debe tener formas artísticas, aunque lo importante es saber aprovechar las ventajas naturales de la roca escogida usando, por ejemplo, las más planas en la confección de cascadas. En cuanto a la disposición de flores y plantas, no debe haber abundancia de canteros y motivos florales. La flor debe ser un toque de distinción, porque de lo contrario desviaría la atracción visual. Un jardín sobrio y visualmente panorámico es el secreto de la elegancia. La importancia del agua El agua es uno de los principales elementos en los jardines orientales, y debe dar la sensación de que brota de la vegetación. Los conocidos como 'sansui' eran unos jardines grandiosos que se podían recorrer en barca, surcando el agua del arroyo o de los lagos artificiales con islas . El estanque era el centro de atención, de forma que todo el diseño del jardín giraba a su alrededor y, aunque éste no se encontrase necesariamente en el medio, sí ocupaba un lugar privilegiado. En los lagos, tiene suma importancia el lugar por donde penetra el agua, normalmente en forma de cascada, que debe ser un punto de interés donde se centre la atención. Además, no es conveniente que pueda verse totalmente desde ningún punto del jardín. Las cascadas son otro de los elementos característicos de este tipo de jardines, ya que introducen el sonido y el movimiento en el diseño general, de forma complementaria a la del viento que mueve los árboles y el follaje. Y, por supuesto, también relacionados con el agua, están los puentes, siendo el más característico el constituido por una única laja de piedra o sustituyéndola por un material más barato y menos noble como la madera. Las islas sirven también para crear otros focos visuales de interés. También existen los jardines secos, que sustituyen el agua por la grava, marcando en ellas formas naturales, simulando arroyos, etc. Las piedras que sobresalen en grupos son, ni más ni menos, las islas donde reposan los elegidos en paz. Son las rocas las que cobran especial importancia y el concepto fundamental es el del equilibrio, equilibrio implícito, asimétrico de formas y esquemas, el equilibrio entre las formas y los colores, el agua y el follaje, entre lo vacío y lo lleno.

Flor IMÁGENES DE CALENDARIO - JULIO

Flor -


La belle jardinière - Eugène Grasset
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Flores anticipos de primavera

Flores Aqui la primicia de algunas plantas que estan despertando.


Malvon.



Lantana



Euphorbia milii con una flor




Lavanda, aun floreciendo.




Un timido conejito.




Brotecillos de shefflera

Yuyos ROSES NOVES DE BARCELONA 2009 - PREMIO 'ASSOCIACIÓ D'AMICS DELS JARDINS' A LA MEJOR FRAGANCIA

Yuyos




Yuyos EL PROGAMA DE LA RUTA DE LA MIMOSA 2010

Yuyos

Un año más contemplo todo el festival que montan en la Costa Azul festejando la floración de la mimosa y aprovechando lo que el clima y la naturaleza ofrece en los paisajes mediterráneos.
Verdaderamente tengo ganas de ir algun año. A ver si alguien me invita!


Si quereis ver el programa que tienen previsto para este año, haced clic aquí

Hierbas CURIOSIDADES DE VERSALLES 2: DEVOLVER AL TRIANON SU ASPECTO ORIGINAL

Hierbas




En los años 90 los responsables del Parque de Versalles tomaron la decisión de intervenir en los jardines del Trianon en el espíritu de lo que fue en el XVII y XVIII. Para ello consultaron varios documentos, entre ellos las planchas Manière de planter les fleurs a Trianon de 1693, esforzandose en encontrar los vegetales que ilustran estos grabados. Se inspiraron igualmente en un cuadro colgado en las galerias del Gran Trianon, obra de Cotelle, obra de Luis XIV que reprodujo muy fielmente los parterres, sus volumenes y sobretodo los 4 colores empleados, azul, blanco, rosa y rojo.


(Del libro "La véritable histoire des jardins de Versailles" de Jean Pierre Coffe y Alain Baraton, editado en 2007 por Éditions Plon.)
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Novedades Mono de orquídeas

Novedades El otro día fuimos a Ikea a comprar unas cosas que necesitábamos y cómo hacía semanas que tenía mono de orquídea con flores, me vine con esta preciosa cambria de flores amarillas, aunque tampoco es que hubiese mucho dónde escoger, ya que el montón de phalaenopsis que había estaban al borde de la muerte por ahogamiento y en cuanto a otras especies, apenas un par de cambrias distintas.

De todas maneras, mejor así, por qué estaba a punto de descubrir un lugar maravilloso con orquídeas a precios de infarto, solo una semana después.






Continuará...

Especial MÉDITERRANÉE, TERRE D'ÉPICES, JARDIN D'ARÔMES

Especial


La exposición estará abierta del 21 de enero al 31 de diciembre de 2010 en el Museo Agropolis de Montpellier.
Una puesta en escena de forma lúdica y original con la reconstitución de un jardín de monasterio y la presentación de vitrinas de colmados y boticarios, una rememoración del universo doméstico de diferentes países mediterráneos (Egipto, Grecia, Italia, Marruecos, etc.)
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Plantas Hierbas arómaticas: Mirra o Cerifolio

Plantas

  • Nombre científico o latino: Myrrhis odorata
  • Nombre común o vulgar: Cerifolio, Perifollo, Mirra, Perifollo oloroso, Perifollo almizclado
  • Familia: Umbelliferae (Umbelíferas).
  • Hierba perenne de hasta 1,5 m, cubierta de pelos cortos.
  • Las hojas de color verde brillante y lacias, llegan a parecer helechos.
  • Las flores de color blanco cremoso se agrupan en umbelas blandas.
  • Las semillas tienen una longitud de 2,5 cm, son estrechas y muy puntiagudas; cuando maduran su color se vuelve marrón oscuro.
  • Las flores florecen durante el período comprendido entre finales de primavera y final de verano.
  • Todas las partes de esta planta herbácea perenne tienen un ligero aroma anisado.
  • Las flores componen un buen complemento para arreglos con elementos de formas más definidas.
  • Las flores y las semillas se pueden secar colgándolas del tallo hacia abajo en un lugar cálido, seco y aireado.
  • Las semillas constituyen un ingrediente efectista para arreglos hechos con flores secas.
  • Las hojas se prensan bien.
CULTIVO:
  • Crece en prados y bosques de montaña, repisas con suelo mullido y fresco en zonas altas.
  • Prefiere la sombra parcial y suelos profundos y húmedos.
  • El terreno debe ser rico en minerales y tener buen drenaje.
  • Se puede plantar en otoño a partir de plantones de raíces.
  • La distancia entre plantas debe ser de 40 centímetros. Si se siembran semillas ha de ser en primavera.
  • Se cubren para que germinen bien, con poca tierra.
  • También se pueden sembrar en un semillero para después llevar los plantones al lugar deseado.
  • El cultivo en tiesto es difícil por las numerosas raíces que tiene esta planta.
  • Las hojas frescas se recolectan en primavera, para usarlas frescas. En otoño se recogen las raíces.
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Plantas UN FRANCÉS EN BUENOS AIRES

Plantas

Estos días pasados he descubierto a un paisajista. Se trata de Carlos Thays, un francés que marchó a Argentina a trabajar el año 1889 y allí se quedó dejando detrás de él un ingente trabajo en el campo del paisajismo no solo en Buenos Aires si no también en Córdoba, Rosario y muchos otros lugares de recreo y ocio.

En la actualidad la ciudad porteña le ha dedicado una muestra para recordar su vida, su trayectoria profesional y sus obras.

Nació en París el 20 de agosto de 1849 y fue alumno del paisajista Eduard André con el que trabajó en sus comienzos. Como Director de Parques y Jardines de Buenos Aires proyectó, remodeló y diseñó diversos paseos entre los que podemos mencionar el Parque Patricios, Parque Centenario, Barrancas de Belgrano, Parque Colón, Parque Pereyra, Parque Avellaneda, Parque Lezama y diversas plazas. Fue el creador del Jardín Botánico donde residió con su familia. Una familia que a través de varias generaciones ha continuado trabajando en el paisajismo.

El interés por la botánica le llevó a hacer proyectos de realización de parques naturales para preservar la flora del país.

Para saber más de este paisajista se puede consultar:

Biografía
Dossier de prensa de Jardines
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Flor JARDÍN ANTIGUO (LUÍS CERNUDA)

Flor

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Jardín antiguo
(Las nubes)

Ir de nuevo al jardín cerrado,
Que tras los arcos de la tapia,
Entre magnolios, limoneros
Guarda el encanto de las aguas.
Oír de nuevo en el silencio
Vivo de trinos y de hojas,
El susurro tibio del aire
Donde las almas viejas flotan.
Ver otra vez el cielo hondo
A lo lejos, la torre esbelta
Tal flor de luz sobre las palmas:
Las cosas todas siempre bellas.
Sentir otra vez, como entonces,
La espina aguda del deseo,
Mientras la juventud pasada
Vuelve. Sueño de un dios sin tiempo.

Luís Cernuda (1902- 1963)
Quizá os interese visitar, si estais en Madrid, la exposición que sobre él está en la Residencia de Estudiantes.
Para más información: http://www.cernuda.org/


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