Planta Ziziphus lotus Mill.

Planta

Arbusto altamente espinoso de hoja caduca, de la familia de las Rhamnaceas, sus ramas en zig-zag forman una tremenda maraña que actúa de refugio para la fauna , en este caso para los caracoles ,Iberus gualterianus (chapas).
Vive en el sur este Pen. , Murcia y Almería , también en el norte de África,formando comunidades de gran importancia ecológica junto al espino negro ,bufalagas, etc.. en zonas donde la aridez no permite el desarrollo de árboles.
Foto:Salinas del Cabo de Gata.

Jardin ¿Y LOS NIÑOS Y NIÑAS?

Jardin

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¿Las necesidades infantiles a disponer de lugares donde jugar y a desarrollarse saludablemente se cumplen adecuadamente? ¿Respetan las administraciones estos derechos de la infancia?

Cuando empezó la era industrial apareció un nuevo modelo de jardín, uno que respondía a la necesidad higiénica de dar espacios de esparcimiento a una clase obrera que vivía hacinada en barrios atestados e insalubres. No se proyectaron en atención a dar respuestas a unos derechos humanos sino para preservar en mejores condiciones a una masa trabajadora que había de cumplir con unos objetivos claramente económicos.

Han pasado ya muchos años y en la sociedad han ido consolidándose los derechos de las personas aunque con desigual fortuna a la hora de respetarse. Se aboga por los derechos humanos pero aun así hay sectores y colectivos que por sus especiales características necesitan una atención especial, entre estos sectores de población se hallan los niños. Naciones Unidas aprobó una Declaración de los derechos del Niño en 1989.

Uno de los derechos del niño es que el de poder jugar porque con ello se ayuda a su desarrollo y a su formación como persona. En el tercer mundo la pobreza, las enfermedades, el trabajo infantil, su utilización como soldados en la guerra impiden que el niño crezca y se desarrolle en plenitud. En las sociedades occidentales son otros temas los que impiden a los niños el poder realizar libremente esas necesidades de juego. Un nivel de vida que lleva a la plena escolarización, el trabajo de ambos padres y unas viviendas que en el caso de las ciudades que no disponen de espacios libres llevan a la necesidad de lugares ciudadanos dedicados especialmente a los juegos infantiles




Los ayuntamientos han ido dedicando pequeños espacios ajardinados por barrios cuya finalidad es la de satisfacer esta necesidad infantil. También los grandes parques urbanos disponen de espacios de juego reservados especialmente a la infancia. Utilidad, creatividad e innovación se unen a la hora de diseñar estos lugares pero algunas veces, después del diseño y la inauguración, la Administración olvida su mantenimiento. Unos equipamientos rotos, despintados o sucios en un entorno descuidado y falto de higiene no solo no cumple el fin para el cual fueron diseñados sino que representan un peligro para la salud de niños y niñas.


Save the Children ha iniciado una campaña para denunciar el mal estado de estos parques infantiles. A través de la página web Queremos jugar recoge las denuncias de la ciudadanía sobre espacios públicos infantiles en mal estado con la voluntad de presentarlas a las distintas administraciones competentes para exigir su arreglo así como sensibilizar a la sociedad del derecho del niño al juego y la salud.

Utilicemos nuestra capacidad de crítica constructiva y participemos en esta campaña a favor de mejores equipamientos infantiles en nuestros parques


Más información:
Declaración de los Derechos del Niño

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Especial Nigella papillosa subsp atlantica(Murb) Amich ex G.Lopez

Especial

Ranunculácea herbácea de unos 50cm , con sépalos de color azul-violáceo y con los uñas de los sépalos de hasta un tercio su longitud sin involucro o con brácteas más cortas que la flor ,estambres con un breve saliente. Sus flores entre 3-5cm de diámetro y folículos no densamente glandulares la diferencia de la otra subespecie (N.papillosa subsp. papillosa) .

Vive en campos baldíos,distribuyendose por el Sur peninsular aunque es una especie que también aparece en el N. de Africa, Azores y Sicilia. Herbazal en la llanura de inundación del río Barbatas próximo a un pinar de repoblación, Huéscar. Granada.

Plantas Cambiando el angulo

Plantas

Esta planta se modelo en septiembre del 2007, en septiembre de este año se compacto mas aun, se le cambio el angulo de plantado y se redujeron el tamaño de los jin. Ya lo dije en otra parte del blog los diseños van madurando junto con uno. Podes ver el proceso de este proyecto haciendo click en el titulo.



Flores ¿Cómo cuidar la Scheflera?

Flores Este tipo de plantas pueden llegar a medir tres metros y no necesita demasiados cuidados.

Para hacerle los cuidados especificos, fertilícela una vez por mes en invierno y en otoño. Modere los riegos durante los meses fríos pero rocíela a menudo.

No la ubique en lugares con temperaturas inferiores a los 13 grados y protéjala del ataque de las plagas porque es una especie muy sensible.

Jardin La Flor del Ceibo - Erythrina crista-galli L

Jardin

La flor del ceibo es la flor nacional de la República Argentina. También denominada seibo, seíbo o bucaré, fue declarada flor nacional argentina por Decreto del Poder Ejecutivo Nacional Nº13.847/42, del 22 de diciembre de 1942. De ahí que el 22 de Noviembre se celebra el día de la Flor Nacional. También es la flor nacional de nuestro país vecino la República Oriental del Uruguay.



El Ceibo es un árbol originario de América, de la zona subtropical, no muy alto, de tronco retorcido, pertenece a la familia de las leguminosas, por lo que las semillas se guardan en vainas encorvadas. Sus flores son rojas, de un rojo carmín. Crece en las riberas del Paraná y del Río de La Plata, pero se lo puede hallar en zonas cercanas a ríos, lagos y zonas pantanosas a lo largo del país. La madera de ceibo es muy liviana y porosa, y se la utiliza para la construcción de balsas, colmenas, juguetes de aeromodelismo. Su presencia en parque y jardines argentinos, pone una nota de perfume y color. Y el admirador evita arrancar sus flores, debido a que sus ramas poseen una especie de aguijones.


Leyenda de la flor del ceibo
Según cuenta la leyenda la flor del ceibo nació cuando Anahí fue condenada a morir en la hoguera, después de un cruento combate entre su tribu y los guaraníes.
Por entre los árboles de la selva nativa corría Anahí. Conocía todos los rincones de la espesura, todos los pájaros que la poblaban, todas las flores. Amaba con pasión aquel suelo feraz, silvestre, que bañaban las aguas oscuras del río barroso. Y Anahí cantaba feliz en sus bosques, con una voz dulcísima, en tanto callaban los pájaros para escucharla. Subía al cielo la voz de la indiecita, y el rumor del río que iba a perderse en las islas hasta desembocar en el ancho estuario, la acompañaba. Nadie recordaba entonces que Anahí tenía un rostro poco agraciado, tanta era la belleza de su canto.
Pero un día resonó en la selva un rumor más violento que el del río, más poderoso que el de las cataratas que allá hacia el norte estremecían el aire. Retumbó en la espesura el ruido de las armas y hombres extraños de piel blanca remontaron las aguas y se internaron en la selva. La tribu de Anahí se defendió contra los invasores. Ella, junto a los suyos, luchó contra el más bravo. Nadie hubiera sospechado tanta fiereza en su cuerpecito moreno, tan pequeño. Vio caer a sus seres queridos y esto le dio fuerzas para seguir luchando, para tratar de impedir que aquellos extranjeros se adueñaran de su selva, de sus pájaros, de su río.
Un día, en el momento en que Anahí se disponía a volver a su refugio, fue apresada por dos soldados enemigos. Inútiles fueron sus esfuerzos por librarse aunque era ágil. La llevaron al campamento y la ataron a un poste, para impedir que huyera. Pero Anahí, con maña natural, rompió sus ligaduras, y valiéndose de la oscuridad de la noche, logró dar muerte al centinela.
Después intentó buscar un escondite entre sus árboles amados, pero no pudo llegar muy lejos. Sus enemigos la persiguieron y la pequeña Anahí volvió a caer en sus manos. La juzgaron con severidad: Anahí, culpable de haber matado a un soldado, debía morir en la hoguera. Y la sentencia se cumplió. La indiecita fue atada a un árbol de anchas hojas y a sus pies apilaron leña, a la que dieron fuego. las llamas subieron rápidamente envolviendo el tronco del árbol y el frágil cuerpo de Anahí, que pareció también una roja llamarada. Ante el asombro de los que contemplaban la escena, Anahí comenzó de pronto a cantar. Era como una invocación a su selva, a su tierra, a la que entregaba su corazón antes de morir. Su voz dulcísima estremeció a la noche, y la luz del nuevo día pareció responder a su llamado.
Con los primeros rayos del sol, se apagaron las llamas que envolvían Anahí. Entonces, los rudos soldados que la habían sentenciado quedaron mudos y paralizados. El cuerpo moreno de la indiecita se había transformado en un manojo de flores, rojas como las llamas que la envolvieron, hermosas como no había sido nunca la pequeña, maravillosas como su corazón apasionadamente enamorado de su tierra, adornando el árbol que la había sostenido.
Así nació el ceibo, la rara flor encarnada que ilumina los bosques de la mesopotamia argentina. La flor del ceibo que encarna el alma pura y altiva de una raza que ya no existe.



Para ampliar información:
www.ambiente.gov.ar/?idarticulo=680 -

Hierbas El nuevo habitante de la pradera II

Hierbas






otro pinus silvestris! este más enano y en doble tronco!